Ingeniero a cargo del mantenimiento en el Hotel Hilton Córdoba
“Instalamos el sistema S.P.A. en las tres piscinas del hotel. Durante el primer mes, monitoreamos la calidad del agua dos veces por semana. La reducción en el uso de cloro fue del 55% respecto al mes anterior, y los niveles de pH se mantuvieron estables sin intervención manual. No tuvimos que recalibrar los sensores ni una vez.”
Este es el tipo de resultado que esperábamos al diseñar el sistema de purificación avanzada para el sector hotelero. La estabilidad química del agua durante las primeras cuatro semanas es un indicador directo de la eficiencia del sistema de filtración y desinfección. En este caso, el hotel pudo reducir la frecuencia de los análisis de laboratorio de semanal a quincenal, lo que representa un ahorro operativo concreto.
La instalación incluyó tres unidades de filtración por ozono y UV, integradas con el sistema de recirculación existente. El primer mes sin desviaciones en los parámetros de cloro libre y pH confirma que la calibración inicial fue correcta y que el equipo responde bien a la carga de bañistas típica de un hotel urbano en temporada baja.
Para cualquier instalación comercial, el primer mes es el período crítico de ajuste. Tener un registro como este permite validar el diseño antes de la temporada alta y planificar el mantenimiento preventivo con datos reales, no con estimaciones.